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30 junio 2013

6 datos que muestran los cambios en el periodismo en Estados Unidos en 2012

Todos los años el Pew Research Center, un think tank americano, publica un informe titulado "State of the news media" que analiza los cambios que se han producido en los medios en Estados Unidos el año anterior. Es un estudio importante porque, en primer lugar, no contamos con ninguno de este nivel en España y, segundo, el mercado estadounidense es un referente para saber qué camino toma la industria a nivel global. 

Estas son algunas de las conclusiones que me han llamado la atención.

Los recortes en los medios se notan y el público se está dando cuenta


Desde el año 2000 el número de trabajadores en las redacción se ha reducido un 30% en Estados Unidos. Actualmente hay 40.000 periodistas trabajando en los medios, tantos como en 1978.  Un apunte, en España había 70.000 licenciados en periodismo en 2009.

La información de deportes, tráfico y el tiempo ocupó un 40% de la duración de los a informativos. El informe revela que los periodistas pasan más tiempo en el newsroom que en la calle. 

Por ello, los contenidos acaban siendo más aburridos y, como consecuencia, el 31% de los americanos están dejando de ver y leer las noticias porque creen que los medios ya no sirven sus necesidades.  Ese dato debe hacernos reflexionar a todos.

05 febrero 2013

El secreto del éxito de Business Insider

Business Insider es una web de negocios y entretenimiento estadounidense lanzada en 2007.

El primer día que sacaron la web recibieron 2.100 visitas. A día de hoy, seis años después, reciben una media de 1 millón de visitantes únicos al día y unos 23 millones al mes, lo cual es casi la mitad de la población de España.

Empezaron siendo tan solo 3 personas las que escribían en la web. Hoy son 50 los que se dedican exclusivamente crear contenido y hay 100 trabajadores en total.

En este fantástico artículo, los chicos de Business Insider cuentan algunos de "los secretos" que les han llevado al éxito. Traduzco algunos de los puntos.

20 enero 2013

Mi experiencia como estudiante en una universidad en Estados Unidos


El curso pasado fui estudiante de intercambio en la Universidad de Oklahoma. Durante ese tiempo noté ocho diferencias notables entre el sistema educativo español y el estadounidense.

1. Profesorado. No quiero vilipendiar al profesorado universitario en España y convertir esta entrada en una burda generalización. Por ello hablo de lo que conozco (Facultad de Ciencias de la Información de la UCM) y por lo que mis amigos me cuentan que ocurre en otras facultades. Desgraciadamente, los buenos profesores son los pocos y los malos campan a sus anchas por la universidad pública. Y muchos no son malos per se sino porque básicamente, y por decirlo suavemente, les importas muy poco tú y la asignatura.

Desde profesores que llegan tarde sistemáticamente, a aquellos que directamente no aparecen por clase, o ese que te regala la asignatura por no haber hecho absolutamente nada, o aquél que se cree la hostia en verso y que aún se piensa que por hacer la asignatura muy difícil los estudiantes aprenderán más.

En Estados Unidos sucede lo contrario. Los buenos son los muchos. Los docentes son trabajadores y motivadores. Son gente que disfruta con su trabajo y sientes que están allí para ayudarte. Una de las cosas que más me ha sorprendido es la rapidez a la que responden a tus e-mails. En cuestión de pocas horas tienes la respuesta que necesitas.Son muy cercanos al alumno.

01 agosto 2012

New York, New York!

Anoche New York me volvió a confirmar lo que ya pensaba. Aquí nadie es un extranjero. Esta ciudad es la Capital del mundo, de todos y para todos. Sobra sitio. Hay de todo. Sus calles son como una especie de gran despensa o almacén, que contiene y oferta personas de todo tipo y condición, procedencia y estilo, de todas partes del mundo, de cualquier sitio. Eso nos afecta también a los de Periodismo de la Complutense. Aquí te acompaño la demostración empírica que lo prueba.
Ayer por la noche, estaba yo tan tranquilo pasando un rato en el Starbucks de la foto, justo en la calle 103 West, esquina con Broadway Avenue, a dos pasos de mi casa. Sólo  me faltaban 23 horas para coger el avión de vuelta a Madrid. Charlaba cómodamente y me despedía agradecido de mi gran amigo Alex: un antiguo alumno mío de Periodismo en la Complutense, que trabaja aquí en NY, desde hace unos tres años.

Alex no es el único antiguo alumno mío de Periodismo Complutense que trabaja en la Gran Manzana de Manhattan. También Willy lleva aquí más de tres años trabajando, e igualmente le di clase en Ciencias de la Información de la UCM, y como con él cada vez que vengo. Otra chica, Valle, cursa en Columbia University su segundo año de Master, y también la tuve en clase hace tres años. Eso, sólo los residentes fijos, que si añadimos a los que están de paso…

Bien, pues justo hace unas horas, estando yo tan feliz en el Starbucks, a las diez de la noche, pensando en lo a gusto y lo bien que se está donde nadie te conoce, y puedes hacer cachonda y despreocupadamente todo lo que te brote, sin cortarte… se me acerca de improviso otra chica a saludarme. Era otra antigua alumna mía, licenciada hace tres años, que ahora trabaja en la ONU de la Primera Avenida.

Vamos, en conclusión, que Nueva York es como Google, como El Corte Inglés, como Internet: un mundo entero aquí condensado. Tiene todo y no le falta nada: ¡ni Periodismo de la Complutense!

30 julio 2011

New York nunca defrauda

Vivo pegado a un templo budista, pared con pared. Allí explican “wisdom, compassion and joy” (sabiduría, compasión y alegría) del Buddhadharma. El templo fue fundado in 1951 por el “late Reverend Hozen Seki”. Pertenece al Shin Buddhism, también conocido como Jodo Shinshu.

La estatua de Buda que ves en la foto, fue traída desde Hiroshima a Nueva York en desagravio, por los budistas, y la pusieron donde ahora está, a un costado del edificio.

En el césped del jardín de delante del Templo budista, en pleno Riverside Park, entre los árboles, todos los sábados de una a cuatro de la tarde (recuerda que aquí se come a las doce y media), dan clases gratis de Kunf Fu. Es una mezcla de arte marcial, reflexión, baile, relajación, concentración, ejercicio deportivo… Es la única vez en mi vida que me he apuntado a Kung Fu, ni a nada que se le parezca. Te diviertes, y es una experiencia interesante.

El templo esta en la misma casa en la que antes vivió Marion Davies. Ella era la actriz amiga de William Randolph Hearst (1863–1951) , aquel legendario personaje, que dio argumento a Orson Welles, para narrar su vida en la gran película "Ciudadano Kane".

17 julio 2011

Otro amigo

He conocido a un profesor de Nueva York: Prezio. Es un crack. Tiene una cara de chavalito, que nadie le echaría los 28 años que tiene. Juega a basket, like a Champion, ¡claro! Para algo mide seis pies y siete pulgadas, que suman dos metros holgados de estatura. Ha sido hace un momento.

He ido hoy domingo a las once a misa a la iglesia de la Asunción, como un rey. Tenía allí misas todas con coro, órgano, monaguillos con ropas revestidas… Vamos, que ni en la catedral de la Almudena pillas algo así, y menos a mitad de verano. La gente aquí canta como los ángeles.

Había opciones de misas en español o misas en inglés. Opte por el inglés. A la entrada, estaban repartiendo guiones para seguir los textos de la misa y las canciones. Prezio, el gigante de la foto, me dio a mí los papeles. Ahí mismo nos hicimos amigos. Se sacó una foto conmigo, como recuerdo. Hemos quedado luego para tomarnos algo, cuando termine de jugar su partido de basket, después de misa.

Los guiones del ritual estaban perfectamente escritos y presentados. Todo en bilingüe, castellano e inglés. Contenía canciones, intenciones para ofrecer la misa, información de quién había nacido esa semana y de quién había fallecido, comentarios de las lecturas, sugerencias para tu piedad, datos al detalle informando y ofreciendo colaborar con las obras de beneficencia de la parroquia… Tanta calidad de impresión me sorprendió. Descubrí el truco al volver la última página. Estaba repleta de propaganda de comercios de la zona. Con eso financian sus hojas. Unos cracks.

Conclusión: aquí son unos profesionales. Al acabar la misa, el cura ha pedido que nos sentáramos un momento, antes de dar la bendición. Ha preguntado si había alguien que fuese la primera vez que asistía allí. Levanté la mano desde el último banco, donde estaba yo discretamente sentado, a la sombra de mi amigo Prezio.

Me ha saludado en público, en voz muy alta, y me ha preguntado de dónde venía. De España, le he respondido. ¡O, de la Madre Patria!, me ha contestado. A la salida estaba revestido en la acera, saludando y despidiendo a todo el mundo. Le he felicitado por la gozada de parroquia que tiene.

He disfrutado un montón, se me ha pasado todo en un momento, he ganado un nuevo amigo, vamos… que he vuelto a casa pegando botes. Encima, me he encontrado en la acera de mi casa una maleta de lujo, totalmente nueva, gigantesca, sin tocar, vacía... Le he preguntado a una vecina para quién era ese "regalo". Para ti, me ha dicho. Encantado, me la he quedado. ¡Que demasiado!

Le he contado a la vecina mi experiencia de la misa de la que venía. Me ha dicho que ella era igual que yo, totalmente católica, al millón por ciento, descendiente de irlandeses y devota de san Patricio.

Le he dicho que mis ascendientes son el clan McKeever, de Portadown, Craivagon, County Armagh, Ulster. Huyeron de allí al País Vasco en el siglo XVI, perseguidos por los ingleses protestantes: para que me hablen a mí de la memoria histórica. Cerca de donde nacio san Ignacio de Loyola, Azpeitia, conservamos caseríos de la familia. Le ha encantado mi historia. Otra amiga más, vecina de mi calle.

Este es el escudo de Portadown: tiene el arpa de irlanda, y el baculo arzobispal de la sede primada irlandesa, situada en Armagh, en Irlanda del Norte.






08 agosto 2009

Andanzas por USA: Chapter XL: Back home

Se acabó lo que se daba. Vuelta al Viejo Continente. Operación retorno. Buscando, por supuesto, ante todo, lo más barato. Así que lo haremos despacito, y de modo escalonado.

Primero, de New York, a Boston. En el viaje, dos chicos americanos típicos estaban sentados a mi derecha. Uno leía el Quijote en inglés, ediciones Pinguin. El otro veía una película en el ordenador. Por supuesto, cada asiento llevan enchufe eléctrico y acceso a Internet. Charlamos un rato. Le extrañó que en España no se leyera a Cervantes como ellos leen a Shakespeare. Sin comentarios.

A mi izquierda viajaba una familia de judíos auténticos: madre y padre jóvenes, con tres hijos pequeños, de tres, cinco y siete años. Los cuatro varones portaban con su quipá reglamentaria: negra la del padre, y de lana de colorines las de los chavalines.

El hermano menor de la familia, Sem, se hizo enseguida amiguete mío. El enano jugaba con su pato de trapo a atacarme, mientras yo le graznaba “¡Cuá, cuá!”. Ante el asombro de la madre, también me pedía darle buenos mordiscos a la manzana que me estaba yo comiendo. Por supuesto, la compartimos amigablemente a pachas los tres: el chaval, el pato y yo. Tronchante. Una risa.

Llegando a Boston, me acordé lo primero de ir a comprarle una camiseta con escudo de la Universidad al hijo pequeño de mi amigo Rafa, de dar los últimos vistazos a Harvard y de despedirme de mis amigos.

Segundo paso, al día siguiente, el vuelo a Europa. Gracias a Dios, no me toca ir yo solo. Otros dos más vienen conmigo, en el mismo vuelo: una chica de Brasil estudiante y un amigo mío que estudia ingeniero en Londres, sobrino de Alexia (la chica madrileña ya casi santa, falseada en la película “Camino”). Anda que no tiene cosas que contar.

Tercer paso, Londres. En Heatrhow me esperan casi seis horitas de trasbordo de Virgin Atlantic a British Aerways. No me importa, pues voy bien acompañado. Además, aunque ya he chequeado el billete por Internet, las tres horas de cambio de avión me fueron justas en el viaje de ida. Así que no importa ir holgado de tiempo.

Cuarto paso: de allí, directos a Barajas, Madrid, y a casita. Como es domingo, lo primero que haré será irme a misa directo, como un señor, para darle gracias a Dios por este chollo de viaje que me he pegado. Creo que es lo mínimo que debo hacer.

No ha pasado medio verano, y ya he cumplido los tres mayores deseos de mi vida: conocer Tierra Santa, pasarme quince días en Boston asistiendo a un curso en Harvard y pegarme casi un mes entero viviendo en New York y conociendo USA.

Grito fuerte un irrintxi con toda mi alma: Aurrera! Aupa! Gora! Agur Jauna! Me siento más ciudadano universal que nunca. He hecho amigos de todas partes. No sabía hasta ahora lo bonito que era el mundo.

07 agosto 2009

Andanzas por USA: Chapter XXXIX: Skyscrapers

New York es la ciudad de los rascacielos (Skyscrapers). Cuatro mil quinientos edificios colosales de más de cien metros de altura, llenan la isla de Manhattan. Lo extraño es que sea todo tan desordenadamente armónico, como un cuadro moderno, a pear de que no existiesen entonces normas urbanísticas.

El conjunto es colosal, magnífico, impresionante. Tengo justo a cada lado de donde vivo dos edificios descomunales: el Empire State y la Torre Chrysler, que te muestro debajo. Son elegantes, grandiosos, extraordinarios.

Al mismo tiempo, las aguas del Hudson o de la bahía quedan muy a la vista, se mire por donde se mire. Tanto de noche con las luces, pues todo está perfectamente iluminado, como a la luz del día, las vistas son increíbles. Cuesta creer que pueda existir un potencial tan enorme que pueda levantar tales moles de construcciones.




Andanzas por USA. Chapter XXXVIII: USS Intrepid

He estado en el portaviones de la American Navy “USS Intrepid (aircraft carrier)”. Es uno de los 24 fabricados por USA durante la Segunda Guerra Mundial. Todo un ejemplo del armamento militar americano. Ha participado desde en la batalla del Pacífico contra Japón, hasta en la guerra de Vietnam.

Actualmente funciona como museo militar. Puedes contemplar allí todo su armamento naval y aéreo, además de visitarlo todo: desde el puente de mando hasta las salas del casco, también asistir a proyecciones mostrando ataques y bombardeos e incluso ver en montaje el vuelo de un kamikaze lanzándose directamente sobre el barco. Realmente es digo de verse.

Andanzas por USA. Chapter XXXVII: Times Square

En pleno Broadway, la calle que atraviesa completamente Manhattan de norte a sur, se encuentra la famosa Plaza Time Square. Es bastante reducida en espacio. Desde la calle 34 hasta la 47 su recorrido es casi entero peatonal. Tiene terrazas con sillas y mesas que parecen municipales, pues algunas no quedan para nada cercanas a Cafetas.

Es todo un símbolo de Nueva York City. Su punto central queda justo en el cruce con la Séptima Avenida. Es el mayor espectáculo urbano que he visto en mi vida. He quedado con unos cuantos para volver por allí esta noche a tomar unas cuantas birras.

El elemento humano añade también su color. De entrada, el que me ha sacado a mí la foto era de Sevilla. Oyes hablar en todos los idiomas. La luz y el sonido lo llenan todo. Una riada de anuncios luminosos te invade por todas partes, colgando de las fachadas, mientras un tropel de gente se acumula en las aceras y en las gradas montadas en la base del triángulo de la plaza.

La estatua que ocupa el lugar central es un monumento en honor a un cura católico, capellán del ejército americano, Father Francis Patrick Duffy, lleno de medallas conseguidas en bastantes guerras y batallas. El nombre de la plaza se debe a que allí estuvo hasta 1904 la sede del periódico New York Times. Desde 1990, el estado de New York tomó posesión de seis de los nueve famosos teatros de la calle 42. Es el famoso Broadway.

Mi visita hoy allí se debía a un alumno mío del doctorado, Alex. Está aprovechando los tres meses del verano para trabajar en Nueva York en los medios. Me ha enseñado la planta 37 de su edificio, donde tiene su despacho, en la empresa de televisión Viacom Internacional. Compagina esta ocupación con otros dos empleos, de marketing de eventos y de publicidad. Al mismo tiempo trabaja como profesor en su universidad de Arkansas, atendiendo tutorías de alumnos dos horas diarias por el Skype. Todo un ejemplo típico de neoyorquino.

Me he sentido la mar de orgulloso de tener exportados desde el año pasado a Nueva York a dos alumnos míos, trabajando como leones en la capital del mundo. He de reconocer con toda seriedad, que cualquiera de los dos me da mil vueltas como profesional y como persona. No creo que sea yo capaz de hacer lo que ellos han logrado. Vaya desde aquí para ambos mi más sincera felicitación.

06 agosto 2009

Andanzas por USA. Chapter XXXVI: St. Patrick’s Cathedral

Delante del Centro Rockefeller, oculta entre los rascacielos a pesar de su altura, se alza la Catedral de Nueva York. Es de estilo neogótico, bastante bonita. Resulta impresionante encontrarte en medio de la Quinta Avenida, en la Calle 50, con semejante maravilla. Casi llegando al Central Park, que comienza muy cerca, en la Calle 59, te encuentras con una catedral tan imponente, en la que caben más de 2.000 fieles.

Se comenzó a construir en 1858, para sustituir a la antigua catedral anterior. Por entonces su localización quedaba muy alejada del Down Town, lugar céntrico entonces de la vida social. Se terminó en 1878. Las torres de la fachada se añadieron en 1888. Tiene dos órganos bastante grandes, que suman entre los dos 9.838 tubos. Es un lugar céntrico bastante común para quedar con los amigos. Dentro de la Catedral, hay bastante vida. Los mejicanos, un montón de gente, tienen colgada en la nave de la derecha una imagen grandota de la Guadalupana. En la capilla del fondo tienen al Santísimo expuesto en adoración y rezan el rosario por las tardes.

Es la sede del arzobispo católico de Nueva York. Su diócesis incluye Bronx, pero no llega a Brooklyn, donde hay otra catedral más, con otro obispo distinto. Ayer, de camino a la Universidad de Columbia, visité también la catedral anglicana. Aquí se dice “episcopaliana”, para no parecer demasiado súbditos de la Reina de Inglaterra, que es su Autoridad máxima, siendo aquí ciudadanos americanos libres. Realmente estaba bastante vacía, no disponía casi de asientos, el ambiente era un tanto frío… tenía más aspecto de memorial, de monumento, que de templo.

Más adelante, al otro lado de la Universidad de Columbia, está la iglesia Baptista Riverside, financiada por John D. Rockefeller Junior, miembro de esa confesión. Pretende ser -cuando se termine- el templo cristiano más grande del mundo, para estar abierto a todas las iglesias. Allí han predicado desde su púlpito gente como Nelson Mandela, Fidel Castro en 1999 y el mismo Kofi Annan.

A estas tres se unen otras quince Catedrales cristianas más, todas en Nueva York (puedes consultarlas en Cathedrals in New York): copta, armenia, etíope, griega, rusa, serbia, antioquena, ucraniana…

Andanzas por USA. Chapter XXXV: The Empire State Building

Anoche estuve tomándome unas birras en el Empire State. Queda a un paso de donde estoy, en mi misma calle 34 a la altura de la Quinta Avenida. Su nombre viene del apelativo que se le da en plan de broma al Estado de Nueva York.

Es realmente alucinante. En el ascensor, subes los ochenta pisos en menos de cuarenta segundos, tragando saliva todo el rato para destaponarte los oídos. Luego coges otro ascensor extra, para subir hasta el piso 86.

La vista es impresionante. Todo Nueva York queda ante tus ojos: Queens, New Jersey, Brooklyn… y por supuesto, Manhattan al completo. El ajedrezado de calles y avenidas, todas perfectamente trazadas, sólo queda roto por Broadway, que hace honor a su nombre, y corta de norte a sur la isla entera, dando curvas como una serpiente.

Las luces de Times Square, las cúpulas iluminadas de los rascacielos principales, todo el tráfico enloquecido de las calles que no para por la noche… es un espectáculo digno de verse. Escuchas hablar a gente en todos los idiomas del mundo. Cientos de turistas sacando fotos. Hasta en euskera oí hablar a una chica de Bilbao. Me faltó tiempo para saludarla. Era de Basauri.

Tardaron sólo un año y cuarenta y cinco días en terminarlo, estando como estaban en medio de la crisis del 29, pues se inauguró en 1931.

Desde 1995, el edificio se ilumina de colores en honor de diversos acontecimientos: rojo, azul, verde, amarillo e incluso púrpura en honor a los graduados de la New York University, o azul y blanco para celebrar a Mariah Carey.

05 agosto 2009

Andanzas por USA. Chapter XXXIV: United Nations

La ONU, Organización de las Naciones Unidas, tiene su sede en Nueva York, a un paso de donde estoy afincado. La veo por la ventana, mirando hacia el río East, cauce izquierdo del Hudson river. Sus edificios quedan colindantes a la orilla, por lo cual te obligan a dar un rodeo para poder ir por la rivera Este.

Nada menos que ciento noventa y dos países del mundo disponen de su representante en este gran foro mundial. También está la UNICEF, encargada de cuidar a los niños desfavorecidos. El español está entres sus seis idiomas oficiales, junto con el inglés, el francés, el ruso, el chino y el árabe.

Salvo el Alto Tribunal de Justicia de La Haya, todos los demás organismos de la ONU tienen su sede en Nueva York. Aquí están la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social (ECOSOC) y el Secretario General.




Andanzas por USA. Chapter XXXIII: Columbia University

He visitado la Universidad de Columbia. Está considerada la octava en el ranking USA, al nivel de Duke University y de la Universidad de Chicago. Allí fue donde se experimentó por primera vez con uranio, donde nació el láser y la radio FM.

En los últimos diez años, Columbia ha obtenido ininterrumpidamente premios Nóbel entre sus investigadores y profesores. En total, lleva conseguidos nada menos que 39 premios Nóbel entres sus antiguos alumnos, a lo largo de su historia. Tres presidentes de los Estados Unidos, incluido Obama, han estudiado en esta universidad.

El campus universitario queda al norte, geográficamente dentro del Harlem Oeste. Sin embargo sus casas y vecindario, contiguos al río Hudson, no tienen nada que ver con el tono social e intelectual de su barrio contiguo.

Cuenta asimismo con la Columbia University Graduate School of Journalism. Es una Facultad de Periodismo completa, que oferta Master, Graduación y Doctorado en Comunicación, que aquí se llama Ph. D. -Doctor en Filosofía-.

La Escuela fue promovida por Joseph Pulitzer. La universidad edita la Columbia Journalism Review, una famosa publicación para periodistas. Tardaron diez años en fundar la Facultad de Periodismo, cumpliendo la voluntad de su donante. Sus clases comenzaron en 1912. En 1935, el Decano Carl W. Ackerman convirtió la Escuela en la primera Facultad de Graduados en USA, y probablemente en todo el mundo.

03 agosto 2009

Andanzas por USA. Chapter XXXII: Circle Line Cruise

Vuelta completa a Manhattan, sin dar un paso, con vistas incomparables. Eso es el viaje con El ‘Circle Line’. Arrancando del muelle o dársena ‘Pier 83’, el ferry te transporta por todo lo largo de la orilla del Hudson, para girar después rodeando la Isla de la Libertad y la Isla Eliss y meterse por el río East, hasta converger de nuevo por el río Manhattan en el mismo punto de partida

Hacer en barco la circunvalación completa de la Isla de Manhattan es posible desde 1905, cuando se arregló el canal para permitir girar a los barcos delante del Bronx. Es un modo bastante agradable de poder contemplar todos los rascacielos desde el exterior. Tal vez sea la única forma posible para poder contemplar Manhattan en toda su extensión, ya que la bahía y los ríos que la rodean no permiten gozar de una visibilidad mejor.

Impresionan bastante los puentes, más de un kilómetro de largos, que van sucediéndose a medida que vas pasando debajo de ellos. Quedan a gran altura, y soportan tráfico de hasta seis carriles de circulación, además de los vagones de trenes del metro de Queens y de Brooklin. En varios lugares los carteles advierten a los barcos de líneas eléctricas tendidas por el fondo del cauce, para que no fondeen con sus anclas.
















02 agosto 2009

Andanzas por USA. Chapter XXXI: Wall Street

Es la Financial area del Down Town neoyorkino. Su centro, la famosa calle Wall Street, sorprende por lo pequeña que es. Por un lado termina en la bahía de Nueva York, y por el otro en la iglesia Trinity Church, que se ve desde cualquier lado desde donde mires.

Allí en el centro está la sede de la primera presidencia USA. Ese lugar lo inauguró el primer Presidente Washington. El lugar se localiza fácilmente por la estatua de George Washington que tiene delante. El edificio se conoce desde 1789 como el Federal Hall. Poco duró, pues justo a continuación fue llevada a Washington la presidencia, donde ahora se localiza.

El célebre rotativo ‘Wall Street Journal’ también lleva el nombre de esta calle. Durante muchos años éste ha sido el periódico de más audiencia en los Estados Unidos.

También es asombrosa la inmensa bandera que cubre la fachada del New York Stock Exchange Bank, en el cruce con la calle Broad Street. Es el mayor sitio para cambio de monda en el mundo, debido al alcance del dolar norteamericano.

01 agosto 2009

Andanzas por USA. Chapter XXX: ¡Salté del peñasco!

¡Hoy me lancé al agua desde la roca de la ‘C’! Prometí que lo haría, y ya lo he hecho. La verdad es que daba bastante miedete saltar, una vez allí subido, al ver desde arriba lo lejos que quedaba abajo el agua del río. Calculándolo a ojo, unos 15 metros. La roca queda en un acantilado sobre el río Hudson, desde el Bronx.

Conseguir llegar hasta allí en bici, es toda una historia, la mar de divertida. Sales de la zona sur de Manhattam. Coges la Primera Avenida, y rodeando el edificio de la ONU, pasas al carril que va pegado a la rivera junto al río East. Aquello está lleno de gente paseando cómodamente, pescando, haciendo yogging, montando en bici o simplemente descansando tumbados al sol sobre el césped o viendo pasar los barcos: es un continuo parque toda la orilla.

Llegando a la altura de la calle 110, el ambiente cambia radicalmente: amigo, has entrado en Harlem. Los afroamericanos lo dominan todo. Baloncesto a toda marcha, barbacoas en pleno parque, música a todo volumen, gente danzando y riendo… Son otro mundo. Con todos los que he conversado al pasar, no me han pronunciado al hablar ni una sola consonante: te las tienes que imaginar tú sólo.

Había zonas que te dejaban alucinado. Por ejemplo: la calle 119 estaba casi entera cortada al tráfico. No se sabe si por el ayuntamiento, o por los vecinos a su bola. Impresionante. No creías estar en Nueva York. La vida del barrio lo llenaba todo, con ritmos, carcajadas, gente joven a montones moviéndose felices. Confieso que me he sentido medio tonto, al pasar con mi bici por el medio de ellos.

Tras atravesarme Harlem de punta a punta, llegando al final del todo, en el Norte, he cruzando el puente de Broadway, pasando directamente al Bronx. El tono vital ahí es distinto: mitad latino y mitad afro. Se oye hablar a veces español. Por fin, tras dar mil vueltas, hemos encontrado la roca de la 'C'. Rodeando el edificio azul de la foto, atravesando un bosque salvaje, cruzando luego las vías de un tren suburbano y trepando un poco, se llega a la famosa ‘C’, de Columbia University.

Ahí es cuando se ve el valor que uno tiene. La gente te anima a saltar, con gritos y gestos, desde los barcos que pasan. Pero el que tiene que arriesgarse a pegarse un bofetón contra el agua, es uno mismo. El truco para lanzarse, es no pensarlo. Simplemente te pones en el borde, avanzas un paso adelante, y la fuerza de la gravedad se encarga del resto.

Dos veces me he lanzado, saltando desde arriba, desde lo más alto, como Dios manda: para algo soy de Bilbao, oye. Al caer al agua, la notabas algo templada, cosa que se agradecía. Pero percibías de inmediato cómo la corriente de la marea te arrastraba con fuerza hacia adentro, con un empuje increíble, a pesar de que queda tan lejos el mar. Costaba bastante conseguir volver nadando de nuevo hasta la roca, única forma para poder salirte del agua.

Una vez cumplido con creces lo de saltar, el recorrido de vuelta a sido emocionante. Me he pedaleado entera toda la rivera Oeste del río Hudson, desde la calle 211 hasta la calle 34. Resulta increíble ver tantos kilómetros (21) de parque, repleto de césped y de jardines, justo al lado del río, cargados de gente funcionando la mar de a gusto, haciendo alegremente su vida. Me ha dado una envidia inmensa. Yo quiero venirme a vivir aquí.

El ambiente iba transformándose poco a poco, a medida que avanzabas. Cuanto más te situabas hacia el Norte -zona Harlem-, más familias veías con ambiente animado, montando celebraciones y fiestas de amigos o cumpleaños, con niños pequeños correteando y con mucha gente joven divirtiéndose. Bajando ya a la altura de Central Park, hacia la calle 110, el entorno se iba volviendo más europeo, de un estilo... digamos correcto y formal, de un tipo silencioso y urbano.

Tras cuatro horas de pedaleo y de baño, haciendo turismo barato, me visitado esta tarde la ciudad entera de cabo a rabo, gozando de unas vistas alucinantes desde las orillas… Vamos, que sin duda alguna es una experiencia que te recomiendo hacer si vienes. Al regresar, los amigos a los que se lo he contado me han pedido que repita el plan mañana con ellos. No sé. Ya veremos.

31 julio 2009

Andanzas por USA. Chapter XXIX: Metropolitan Museum

Al lado Este del Central Park, en la Quinta Avenida, se alzan los edificios del Metropolitan Museum. Es digno de verse. Tiene un montón de arte antiguo: griego, romano, egipcio, mesopotámico…

Impresiona poder meterte dentro de una gran habitación romana, con todos sus muros totalmente pintados con frescos, tal cual estaban hace dos milenios, o ver los leones alados babilónicos con más de cuatro metros de altura rampando en la entrada de una sala, o caminar por un auténtico bosque de estatuas clásicas de mármol.

A parte del arte moderno (salas de Picasso) o africano y asiático, a mí me ha dejado atónito poder contemplar salas pictóricas completas de pintores españoles, como Velásquez, Ribera, Murillo, Zurbarán, Valdés, e incluso Goya y el Greco.

Además de retablos medievales y de multitud de obras flamencas, he podido contemplar cuadros de Tiepolo, Fra Angelico, Miguel Angel, Donatello, Botticelli y Tiziano. Vamos, que no está nada mal. Si vas a Nueva York, no dejes de visitarlo. Por entrar en los museos públicos en USA te cobran LO QUE QUIERAS. Puedes entrar perfectamente, pagando sólo un centavo.

30 julio 2009

Andanzas por USA. Chapter XVIII: : David, Pablo y Enrique

Acaba de sucederme algo increíble, que me ha confirmado en lo que pensaba: aquí puede pasarte de todo. He estado hoy por la tarde visitando unas horas el Metropolitan Museum (mañana te lo cuento más despacio, es asombroso). Poco después me ha sucedido algo que todavía me cuesta creer.

Si tú vas andando por la Quinta Avenida de Nueva York, justo al borde del Central Park, a la altura de la Calle 80th St. East, sobre las cinco de la tarde, y pasan cerca de ti tres personas como éste de la foto, ¿De dónde pensarías tú que fuesen? No sé a ti, pero a mí lo último qué se me ha pasado hoy por la cabeza es que pudiesen ser de España, y menos aún de Madrid.

Cuál no ha sido mi asombro cuando pasan delante de mí y oigo que hablan en perfecto castellano. Les pregunto de dónde son y me responden que madrileños: David, Pablo y Enrique. Es más, se me queda uno mirando, David, y me dice mi nombre. Increíble: me conocía perfectamente. Me he quedado impresionado. El mundo es un pañuelo. New York es el centro del planeta. Aquí puede pasarte cualquier cosa: estoy totalmente convencido de que es así.

David estudia en la Complutense. Concretamente, termina quinto este curso próximo. Resulta que él había venido a charlar conmigo en Junio. Un amigo le había recomendado que viniese a verme -cosa que hizo- para que yo le explicase el postgrado y le diese unos consejos sobre los M.B.A.

Como no era plan en ese momento de que por pasar un buen rato llegase yo tarde a la cita con otros amigos que tenia en la Calle 48, tras hablar un rato y reírnos de la coincidencia, hemos quedado en tomarnos juntos unas cañotas en casita el finde siguiente a nuestra vuelta. Si me dicen que hoy me iba a pasar eso, no me lo creo.

29 julio 2009

Andanzas por USA. Chapter XVII: Delaware Water Gap

Hoy me he escapado de Nueva York a Pennsylvania. He descubierto que, muy en contra de lo que podía parecer, ese nombre no viene de “pencil”, ‘lapicero’ en inglés, sino más bien de ‘Selva de Penn’. William Penn fue un poderoso personaje inglés, que consiguió permiso de su Rey para colonizar este territorio. Buscaba una tierra donde poder vivir él con sus amigos cuáqueros, que son un tipo especial de protestantes.

Circulando entre los montes Pocono, de los Apalaches, el río Delaware marca la frontera entre los estados de Nueva Jersey y Pennsylvania, con sus 600 kilómetros. Es una corriente bastante poderosa, un río muy caudaloso: desemboca en el Atlántico más de 300 metros cúbicos por segundo.


Quizá su mayor fama le venga del famoso ‘Paso del Delaware’, famosa pintura muy conocida. En la guerra de la Revolución Americana, la noche de navidad del año 1776, Jorge Washington cruzó improvisadamente con su ejército en barcazas el cauce del río, logrando así atacar victoriosamente a las tropas inglesas y conquistar Trenton.


El sitio más bonito de ese río es donde he estado hoy. Se llama ‘Delaware Water Gap’. Es un corte entre las montañas, con unas vistas impresionantes. He visto tortugas, peces saltando del agua del tamaño de una merluza, bandadas nadando de patos grandes con un cuello negro largo precioso, tan sólo una canoa remando, viejos puentes muy altos y sin tráfico, bosques que cerraban las orillas por los dos lados… una delicia.


Me he pegado cuatro horas chapoteando por el cañón como un señor. Iba montado en mi gran neumático de rueda de camión, chulísimo y la mar de feliz (aquí nadie se asombra de nada), llevando conmigo una nevera portátil atada a un costado, bien llena de cervezas. Creo que más no se puede pedir. Me he quedado nuevo del todo. Es el nuevo rafting obrero, para gente con pocos recursos.