13 noviembre 2008

¿Cuándo seremos un país desarrollado?

Soñar es gratis. Tal vez algún día veamos a esta España remolona, caduca y cachazuda, de bareto y telebasura, mediatizada y manejada… convertida en una sociedad moderna, occidental y actualizada, madura y responsable, adulta e inteligente, equiparable a Europa.

¿Qué pasos nos faltan por dar? Quedan aún bastantes rémoras que vencer. Sobran muchos viejos residuos pasados de regímenes caducos. Si no rejuvenece la estructura, quizá seamos muy estables, sí, pero aún más ruinosos. En esto no valen excusas: estamos obligados a competir con el mundo entero.

Tristemente son muchas perversiones consentidas. No pretendo agotar el tema, pues sería abrumador. Ya Larra, hace dos siglos, recriminaba los feos vicios nacionales: “El Castellano viejo”, “Vuelva usted mañana”, “En este país”, “¿Entre qué gentes estamos?”, “La vida de Madrid”... No está de más repasarlo, para ver de qué pie cojeamos.

Apunto aquí unas cuantas lacras que se me ocurren, tal vez de las más urgentes e importantes:

- Gestión pública transparente: eliminando corrupciones y amiguismos.

- Menos raquitismo institucional: la eterna esclerosis del funcionariado.

- Asegurar la independencia de los tres poderes, especialmente del judicial.

- Lograr fiabilidad y despolitización de los órganos de información y opinión.

- Realzar y respetar a los profesores y centros de enseñanza, hoy desprestigiados.

- Dotar de Independencia a los medios públicos, apartándolos de los intereses políticos.

- Menor intervencionismo del Gobierno, dejando de inmiscuirse en la vida ciudadana.

- Una regulación eficaz de los mercados y una supervisión segura de la competencia.

- Afianzar bien la sanidad, las comunicaciones, la enseñanza y las pensiones.

- Aumentar la productividad por persona, crecientemente menor que la europea.

- Fomentar la formación, elevar la exigencia, crecer en el nivel y en los gastos en I+D+i.

- Regular los mercados de trabajo, fomentar la rentabilidad y supervisar la competencia.

- Realzar la valoración social del empresario y la iniciativa privada empresarial.

- Prohibir las promociones inmobiliarias en la complicidad de los poderes locales.

- Revitalizar el entorno laboral sin costes inasumibles, con una estructura salarial abierta.

- Favorecer el liderazgo y el asosicacionismo y apoyar la asunción de responsabilidades.

- Mayor desarrollo de la sociedad civil libre, tan manipulada hoy por caciques.

- El dinero público sí es de alguien: es de todos, señora ministra Carmen Calvo (29/05/04)

2 comentarios:

Manu MAÑERO dijo...

Podrías comentar algo de esto en la clase del lunes, creo sinceramente que sería muy interesante escuchar la opinión de personas que vienen de otras culturas e incluso de matriculados que superan la treintena y han sido testigos de la evolución democrática del país.
Yo, sinceramente, pienso que aún estamos MUY VERDES en todo. En democracia y política en general, en prensa, televisión, cine, radio, deportes, etcétera. Quizás sea cuestión de darle tiempo al tiempo, pero eso si, sin comulgar con ruedas de molino en cuanto a coyunturas y circunstancias continentales se refiere. Primero tenemos que replegarnos sobre nosotros mismos, pero sin olvidar que no existen países poderosos que se mantengan al margen del plano internacional (quizá Suiza, y todos sabemos por qué...)
Paciencia, que queda España para rato.

Samu dijo...

Ay, ay, ay...

Etos neocons, que se han dado la hostia parda y encima quieren ahora que el estado ayude a arreglar lo que ellos, en su afán pornográfico de lucro, han provocado.

Pedro, resultaban estimulantes tus clases, y seguro que ahora con todo el lio financiero, lo son aun más.

Ahora bien, el sesgo que hay en ellas resulta molesto en ocasiones.

Siempre agradecí en la Universidad que los profesores pasen absolutamente de meterle a los alumnos sus ideas e ideales.

Con la edad que tienen los alumnos son bastante mayorcitos como para que nadie, ni de un lado ni de otro, les venda la moto...

Me gusta tu manía contra el funcionariado... el colega Lenin tenía también con ellos una manía persecutoria idéntica a la tuya (y con razón, vaya gente calienta sillas, eh?)

Nuestra visión del mundo es diametralmente opuesta, pero siempre es agradable intercambiar imrpesiones.

un fuerte abrazo!

Y desablita la moderacion de comentarios, que es algo muy feo para la filosofia de la red 2.0
:D